Hay faros en Cantabria para casi todos los gustos: torres históricas junto a playas urbanas, señales marítimas en cabos abiertos al viento y enclaves naturales a los que se llega caminando. Reúno los nueve principales, explico qué aporta cada uno y añado datos prácticos sobre accesos, visitas, senderos y playas cercanas para que puedas organizar una ruta realista por la costa.
Una ruta costera con nueve faros y paisajes muy distintos
- 9 faros se distribuyen a lo largo de unos 174 kilómetros de litoral cántabro.
- Cabo Mayor es el más antiguo y el que tiene mayor alcance luminoso, con hasta 29 millas náuticas.
- El Caballo destaca por sus más de 700 escalones, aunque su acceso permanece cerrado en 2026 por riesgo de desprendimientos.
- Cabo de Ajo y Punta del Torco son opciones sencillas para combinar faro, paseo y playa.
- Mouro y La Cerda se disfrutan sobre todo desde miradores y paseos marítimos, no como visitas convencionales al interior.

Los nueve faros que dibujan la costa de Cantabria
La costa cántabra reúne nueve señales principales entre la ría de Tina Mayor, junto al límite con Asturias, y la zona de Ontón, cerca de Vizcaya. Turismo de Cantabria los presenta como lugares para pasear y contemplar el litoral, una descripción acertada porque la mayoría se visita mejor desde su entorno que desde el interior de la torre.
| Faro | Zona | Qué ofrece al visitante |
|---|---|---|
| Punta de Silla | San Vicente de la Barquera | Vistas a la ría, la villa y el litoral occidental |
| Punta del Torco | Suances | Acantilados, miradores y playas cercanas |
| Cabo Mayor | Santander | Paisaje costero, museo y visita guiada |
| Isla de Mouro | Santander | Vista panorámica desde la bahía y la península de La Magdalena |
| Punta de La Cerda | Santander | Paseo marítimo y panorámica de la bahía |
| Cabo de Ajo | Bareyo | Cabo abierto, arte urbano y paisaje atlántico |
| El Pescador | Santoña | Acantilados y rutas del monte Buciero |
| El Caballo | Santoña | Escalinata monumental y aguas transparentes, actualmente sin acceso |
| Santa Ana | Castro Urdiales | Entorno urbano, puerto y patrimonio histórico |
La clasificación por órdenes, del segundo al sexto, indica la importancia técnica de cada señal y su alcance, no una clasificación turística. Para una escapada, importan más el acceso, la seguridad, la posibilidad de caminar y la cercanía de una playa que la categoría náutica.
Los más fáciles de disfrutar entre playas y miradores
Cabo Mayor para una primera visita
En Santander, Cabo Mayor es mi recomendación más completa. Conserva la torre primitiva de 1830, domina una costa de acantilados y permite combinar el paseo con la zona de Mataleñas y su playa. Además, el Centro de Arte Faro de Cabo Mayor explica la historia del oficio de farero y reúne una colección artística vinculada al mar.
La visita guiada publicada actualmente dura unos 45 minutos, cuesta 5 euros y tiene un aforo máximo de seis personas por grupo. Se realiza en varios pases de martes a domingo, pero conviene reservar y comprobar los horarios antes de desplazarse. Las escaleras son estrechas y empinadas, por lo que no es una actividad adecuada para menores de 10 años ni para personas con movilidad reducida.
Punta del Torco en Suances
El faro de Suances, situado en la Punta del Dichoso, funciona muy bien para un plan relajado. El paseo por el entorno ofrece una mirada amplia a la desembocadura de la ría de San Martín de la Arena, mientras que las playas de La Concha, Los Locos y La Ribera quedan cerca para completar la jornada.
Aquí no plantearía una visita interior al faro, sino una ruta de paisaje. El viento puede ser intenso y el terreno cercano a los acantilados no debe confundirse con una zona de baño o de picnic. La mejor experiencia llega al atardecer, cuando la luz resalta la silueta de Punta Ballota y los perfiles de la costa.
Cabo de Ajo entre color y naturaleza
El faro de Cabo de Ajo es el más moderno de los nueve principales, inaugurado en 1930. Su aspecto actual, decorado con una intervención artística de Okuda San Miguel, lo ha convertido en uno de los puntos más fotografiados de la costa cántabra.
Yo lo combinaría con una visita a las playas de Cuberris o Antuerta y con un paseo por el entorno de la ría de Ajo. El acceso es mucho más sencillo que el del Faro del Caballo, aunque sigue siendo un lugar expuesto: en días de temporal, la prioridad debe ser mantener distancia de los bordes y no acercarse a las zonas señalizadas como peligrosas.
Santoña concentra la ruta más espectacular y exigente
El monte Buciero reúne dos faros y varios caminos costeros. El del Pescador se integra en una ruta de acantilados y ofrece una experiencia más equilibrada, mientras que El Caballo se encuentra al pie de una escalinata que durante años fue uno de los grandes reclamos fotográficos de Cantabria.
El descenso al Caballo supera los 700 escalones, según el itinerario elegido y el punto exacto de conteo. Eso significa que el regreso exige esfuerzo, especialmente con calor, humedad o suelo mojado. No recomiendo llevar chanclas, bajar con niños pequeños sin valorar el desnivel ni convertir el acceso en una carrera por conseguir una fotografía.
En 2026, el acceso terrestre al Faro del Caballo permanece cerrado por riesgo de desprendimientos. La restricción se amplió también al entorno marítimo inmediato, con limitaciones para el baño, el fondeo y las actividades subacuáticas. Cadena SER informó de un perímetro preventivo de 100 metros alrededor de las escaleras inferiores, aunque la duración de la medida depende de las actuaciones de seguridad.
La alternativa más sensata es recorrer otros senderos del Buciero, acercarse al Faro del Pescador o disfrutar de la playa de Berria. El cierre no convierte el lugar en un objetivo imposible que haya que forzar: los acantilados son inestables y una señal de prohibición aquí responde a un riesgo concreto.
Mouro, La Cerda y Punta de Silla se contemplan mejor sin prisas
Los faros de Santander no son todos iguales desde el punto de vista turístico. El de la isla de Mouro se observa desde la península de La Magdalena, el paseo marítimo o una excursión autorizada por la bahía, pero no debe tratarse como una visita libre a tierra firme. Su valor está en la relación entre la isla, el mar abierto y el perfil de Santander.
El faro de Punta de La Cerda forma parte del paisaje de la bahía y se disfruta durante un paseo por la zona de La Magdalena. Es una parada breve, ideal para quien viaja con poco tiempo o busca combinar patrimonio marítimo con vistas urbanas sin hacer una ruta de senderismo.
En San Vicente de la Barquera, Punta de Silla ofrece una imagen distinta, más ligada a la ría y al paisaje del occidente cántabro. Lo incluiría en una excursión que también pase por la villa y por las playas de Oyambre, porque el faro por sí solo se visita rápido, pero el conjunto permite entender mejor cómo se encuentran la costa, las marismas y la actividad pesquera.
Castro Urdiales completa el recorrido oriental con un faro integrado en un conjunto urbano de gran interés. Su proximidad al puerto, la iglesia de Santa María y el castillo hace que sea una buena elección para quienes prefieren una visita cultural corta en lugar de una caminata por acantilados.
Cómo organizar una ruta de faros sin perder tiempo
No intentaría visitar los nueve en un solo día. La costa es lineal, pero los desvíos, el tráfico, las paradas para caminar y el tiempo dedicado a las playas hacen que el recorrido resulte mucho más largo de lo que parece sobre el mapa.
Una ruta occidental
Empieza por Punta de Silla, continúa hacia Suances y termina en Santander. Es la opción más cómoda para mezclar rías, playas y paseos urbanos. Con una jornada completa puedes ver dos o tres enclaves con calma, especialmente si incluyes una comida y una parada en la playa.
Una ruta central
Reserva un día para Santander y su entorno. Cabo Mayor merece más tiempo que una simple fotografía, mientras que Mouro y La Cerda funcionan como paradas breves dentro del paseo por la bahía. Si eliges la visita guiada de Cabo Mayor, llega con 15 minutos de antelación y lleva calzado cerrado.
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Una ruta oriental
Combina Cabo de Ajo, Santoña y Castro Urdiales en dos días si quieres caminar. En una sola jornada tendrás que elegir entre el paisaje del Buciero, las playas de la bahía de Santoña o el patrimonio de Castro. Con el Caballo cerrado, dedicar más tiempo al Faro del Pescador y a Berria ofrece una alternativa segura y agradable.
- Consulta el estado de los accesos el mismo día, sobre todo después de temporales.
- Usa calzado con suela adherente en senderos, escaleras y miradores.
- No te acerques al borde de los acantilados para mejorar una fotografía.
- Comprueba mareas y oleaje si el plan incluye playa o embarcación.
- Calcula tiempo extra para aparcar en Santander, Suances y Santoña durante el verano.
Elige el faro según el tipo de escapada
| Si buscas... | La mejor opción | Por qué |
|---|---|---|
| Una visita cultural | Cabo Mayor | Tiene exposición, visita guiada e historia del oficio de farero |
| Una playa cercana | Punta del Torco | Permite enlazar miradores con varias playas de Suances |
| Fotografía y paisaje | Cabo de Ajo | Su torre decorada contrasta con el entorno atlántico |
| Senderismo | Faro del Pescador | Se integra mejor en los caminos del monte Buciero |
| Un paseo urbano | Castro Urdiales | Está junto a un conjunto histórico y al puerto |
| Un icono natural | Faro del Caballo | Es espectacular, pero actualmente no se puede visitar por tierra |
Mi criterio es sencillo: Cabo Mayor ofrece la experiencia más completa, Punta del Torco resulta más fácil para una tarde de costa y el Buciero tiene mayor impacto paisajístico. El Caballo puede esperar a que las autoridades confirmen una reapertura segura, porque ningún mirador justifica exponerse a un desprendimiento.
Una costa de faros que conviene recorrer con calma
Los faros cántabros no forman una colección de edificios idénticos, sino una sucesión de paisajes. Algunos se entienden desde una playa, otros desde un sendero y varios adquieren sentido al observar cómo protegían rías, puertos e islas.
Para una primera escapada elegiría Cabo Mayor, Punta del Torco y Cabo de Ajo. Si dispones de más tiempo, añadiría el Faro del Pescador y Castro Urdiales, dejando El Caballo para cuando vuelva a estar abierto y las condiciones del acantilado permitan disfrutarlo sin asumir riesgos innecesarios.