Una visita al entorno de Covadonga puede dejar una duda muy concreta: ¿dónde está el puente que aparece en tantas fotografías? El llamado puente de Covadonga suele referirse, en realidad, al Puente Romano o Puentón de Cangas de Onís, situado a unos 15 kilómetros del santuario. Aquí aclaro esa confusión y propongo una ruta práctica por el puente, los barrios históricos, los monumentos cercanos y el Real Sitio de Covadonga.
La referencia correcta está en Cangas de Onís
- Ubicación El puente se encuentra sobre el río Sella, en Cangas de Onís.
- Historia Aunque se conoce como romano, la estructura actual es medieval, probablemente del siglo XIII.
- Símbolo De su arco central cuelga una réplica de la Cruz de la Victoria.
- Entorno La visita se completa con el Mercado, Cangas de Arriba, San Antonio y Contranquil.
- Covadonga El santuario y los lagos forman una segunda parada, no el mismo punto urbano.
Qué puente es realmente y por qué se asocia con Covadonga
El monumento está en Cangas de Onís, no dentro del Real Sitio de Covadonga. La asociación es lógica porque ambas localidades pertenecen al mismo itinerario histórico del oriente asturiano y porque Cangas fue la primera capital del Reino de Asturias.
Su nombre popular, Puente Romano, puede llevar a error. La construcción que vemos hoy se sitúa habitualmente en la Baja Edad Media, probablemente alrededor del siglo XIII, aunque pudo levantarse sobre pasos o estructuras anteriores de origen romano. Por eso resulta más preciso hablar de un puente medieval con posibles antecedentes romanos.
El Puentón cruza el río Sella con un gran arco central apuntado y varios vanos laterales. La imagen que lo ha convertido en símbolo de Asturias es la réplica de la Cruz de la Victoria, suspendida bajo el arco principal. No hace falta pagar entrada ni reservar para contemplarlo, ya que forma parte del espacio urbano y se disfruta desde los paseos junto al río.
Qué revela el Puentón sobre la historia de Asturias
El puente no es solo un lugar para hacerse una fotografía. Durante siglos fue un paso estratégico entre los valles interiores y la costa, y su presencia ayuda a entender por qué Cangas de Onís creció precisamente en este punto. El Sella ofrecía una vía natural, mientras que los caminos hacia Covadonga y los Picos de Europa daban al núcleo una importancia política y religiosa especial.
La Cruz de la Victoria refuerza esa lectura. No es la pieza original, que se conserva en la Cámara Santa de Oviedo, pero su réplica resume visualmente la tradición vinculada a Pelayo, la batalla de Covadonga y el nacimiento del reino asturiano. El puente funciona como un símbolo histórico compartido, aunque geográficamente pertenezca a Cangas de Onís.
Mi recomendación es observarlo desde los dos lados del río. Desde una orilla se aprecia mejor el perfil completo y desde la otra se entiende cómo el arco se integra con las casas, los árboles y el cauce. En días de lluvia, tan habituales en Asturias, las piedras mojadas y el Sella crean una atmósfera magnífica, pero también exigen caminar con cuidado.

Los barrios y monumentos que completan la visita
El eje del Mercado
El entorno del Mercado concentra buena parte de la vida cotidiana de Cangas de Onís. Allí aparecen la iglesia parroquial, el Palaciu Pintu, los soportales del mercado dominical y varias casas tradicionales. Es una zona más útil para comprender la ciudad que limitarse a cruzar el puente y marcharse.
El mercado se celebra los domingos durante todo el año y añade un ambiente especialmente local. Si buscas tranquilidad para fotografiar fachadas y soportales, prefiero las primeras horas de la mañana; si quieres ver el carácter comercial del municipio, el domingo ofrece una experiencia más viva.
Cangas de Arriba y San Antonio
La parte alta, conocida como Cangas de Arriba o barrio de San Antonio, conserva un aire más popular y tranquilo. Sus calles permiten alejarse unos minutos del eje turístico y descubrir una arquitectura menos monumental, pero más ligada a la vida diaria del pueblo.
En esta zona se encuentra la capilla de San Antonio, rodeada de robles. El paseo tiene algo que el puente no ofrece: una visión pausada de la localidad, con desniveles moderados y rincones donde todavía se percibe la estructura tradicional de la antigua Cangas.
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Contranquil y la capilla de Santa Cruz
En Contranquil, la capilla de Santa Cruz guarda uno de los elementos más singulares del conjunto. El templo se levantó sobre un dolmen prehistórico, visible en su interior, lo que concentra en pocos metros la memoria neolítica, la tradición cristiana y la historia de la monarquía asturiana.
La capilla tiene más interés histórico que espectacularidad arquitectónica. Precisamente por eso conviene visitarla sin prisas y comprobar antes los horarios de apertura, que pueden variar según la temporada. Para mí, es la mejor parada complementaria si el objetivo es entender el vínculo entre Cangas, Pelayo, Favila y Covadonga.
Cómo enlazar Cangas de Onís con Covadonga
La forma más lógica de organizar la jornada es empezar en Cangas de Onís y subir después hacia el santuario. Así se entiende primero el contexto urbano e histórico y se deja para el final el paisaje de montaña, que cambia por completo la escala de la visita.
- Comienza por el puente y el casco histórico. Reserva entre una y dos horas para el Puentón, el Mercado, la iglesia y las calles de la zona alta.
- Continúa hacia el Real Sitio. La basílica, la Santa Cueva, la Colegiata de San Fernando y el Parque del Príncipe forman el núcleo monumental de Covadonga.
- Deja los lagos para una visita con tiempo. El acceso por la carretera CO-4 puede estar regulado en periodos de máxima afluencia y no conviene improvisarlo.
La basílica y la Santa Cueva tienen acceso gratuito, aunque los horarios pueden modificarse por celebraciones religiosas. La información turística publicada señala habitualmente una franja de visita de 8:00 a 20:00, pero yo comprobaría el horario el mismo día si el viaje depende de una entrada concreta.
Los lagos requieren otra planificación. Cuando se activa el dispositivo especial de acceso, el vehículo privado no puede continuar desde Covadonga y hay que utilizar autobús o taxi autorizado. Para una visita en 2026, conviene revisar el calendario vigente y reservar el transporte con antelación, especialmente en verano, Semana Santa y puentes festivos.
Cómo organizar la visita sin perder tiempo
El puente se visita fácilmente a pie, pero el aparcamiento y la circulación cambian mucho según la hora. En temporada alta, llegar temprano evita vueltas innecesarias; los domingos, el mercado puede aumentar la afluencia en el centro. La oficina de turismo está en las inmediaciones del monumento, una ubicación práctica para confirmar aperturas y rutas.
| Lugar | Tiempo recomendable | Coste | Consejo práctico |
|---|---|---|---|
| Puente Romano | 30-45 minutos | Gratis | Recorrer ambas orillas y evitar acercarse a zonas resbaladizas del río |
| Casco histórico | 1-2 horas | Gratuito, salvo visitas concretas | Incluir Mercado, Palaciu Pintu y Cangas de Arriba |
| Real Sitio de Covadonga | 1-2 horas | Basílica y Santa Cueva gratuitas | Consultar horarios religiosos antes de ir |
| Lagos de Covadonga | 3-4 horas | Transporte variable según temporada | Revisar restricciones y reservar plaza si funciona el plan especial |
Hay un error bastante común que yo evitaría: intentar ver puente, santuario y lagos en menos de tres horas. Se puede hacer una parada rápida, pero se pierde el sentido del conjunto y se termina pasando más tiempo buscando aparcamiento que mirando el paisaje. Un día completo permite disfrutar Cangas por la mañana y Covadonga por la tarde sin convertir la excursión en una carrera.
El puente se entiende mejor como puerta de entrada
La gran virtud del Puentón es que resume varias capas de Asturias en una sola imagen. Es un monumento medieval, un paso sobre el Sella, un símbolo de Cangas de Onís y una puerta narrativa hacia Covadonga, pero no sustituye la visita al santuario ni a los lagos.
Mi recorrido ideal combina el puente, los barrios altos, Santa Cruz, la basílica y, si el acceso lo permite, los lagos. De ese modo, la fotografía más famosa deja de ser una parada aislada y se convierte en el comienzo de una lectura completa del paisaje, la historia y la cultura del oriente asturiano.