Una visita de montaña accesible si se organiza con antelación
- Enol y Ercina son los dos lagos principales de origen glaciar.
- La ruta circular más recomendable tiene 6,24 kilómetros y dificultad fácil.
- En los días regulados de 2026, el autobús cuesta 9 € por adulto.
- El acceso en coche puede estar cerrado durante fechas concretas entre marzo y diciembre.
- El tiempo cambia rápido, por lo que conviene llevar calzado de montaña y ropa impermeable.

Qué son y por qué merecen la visita
Los Lagos de Covadonga forman uno de los paisajes más reconocibles del Parque Nacional de los Picos de Europa, en el oriente de Asturias. El conjunto está dominado por el lago Enol, el más grande, y el lago Ercina, situado a poca distancia en una cota ligeramente superior. Ambos ocupan antiguas cubetas excavadas por el hielo, una explicación sencilla para entender sus formas, sus praderas y las montañas que los rodean.El tercer elemento, El Bricial, no mantiene agua durante todo el año. Suele aparecer durante el deshielo y después puede quedar reducido a una vega húmeda. A mí me parece uno de los detalles más interesantes del recorrido, porque recuerda que no se trata de un paisaje estático, sino de un ecosistema que cambia con la estación.
La visita también conecta naturaleza e historia. La antigua explotación de hierro y manganeso dejó restos en las minas de Buferrera, mientras que las vegas conservan la relación tradicional entre montaña, pastoreo y ganadería. Además, Covadonga está vinculada a la historia del Reino de Asturias y a la declaración, en 1918, del primer parque nacional de España, antecedente del espacio protegido actual.
Cómo organizar la llegada en 2026
La carretera de acceso a los lagos es la CO-4, pero no siempre se puede subir en vehículo particular. El plan de movilidad busca reducir la saturación de una carretera estrecha y proteger un entorno muy sensible. Según Turismo Asturias, en los días sin restricción también puede cerrarse el paso si se llenan los aparcamientos.
| Periodo de 2026 | Situación prevista |
|---|---|
| 28-31 de marzo | Acceso regulado |
| 1-12, 18-19 y 25-30 de abril | Acceso regulado |
| 1 de mayo y fines de semana de mayo | Acceso regulado |
| 1 de junio-18 de octubre | Acceso regulado, con excepciones puntuales |
| 24, 25 y 31 de octubre | Acceso regulado |
| 1-2 de noviembre y 1-8 de diciembre | Acceso regulado |
La excepción más llamativa es el 6 de junio, cuando el acceso está previsto únicamente a pie. También existen excepciones parciales el 24 y el 25 de julio y el 8 de septiembre. Antes de salir, yo comprobaría siempre el calendario oficial del día elegido, porque una reserva en un restaurante de la zona no autoriza por sí sola a subir en coche.
Autobús, aparcamiento y precios
Durante el plan de acceso funcionan autobuses desde Cangas de Onís y desde los aparcamientos habilitados de El Bosque, Muñigu, El Repelao y El Peregrino. El billete de subida a los lagos incluye también la lanzadera hacia Covadonga, una combinación muy práctica para visitar después la Santa Cueva y la basílica.
- Adultos 9 €.
- Niños de 4 a 11 años 3,50 €.
- Menores de 3 años gratis.
- Aparcamiento 3 € por vehículo y día.
Entre el 28 de marzo y el 30 de septiembre, el primer autobús sale a las 8:00 h, el último servicio de subida está previsto a las 17:45 h y el último de bajada a las 20:50 h. Del 1 de octubre al 8 de diciembre, la última subida se adelanta a las 16:00 h y la última bajada a las 19:05 h. Las plazas pueden agotarse, así que reservar con antelación evita llegar hasta Cangas de Onís y tener que improvisar.
Qué ruta hacer según el tiempo disponible
Para una primera visita, elegiría la ruta circular PR-PNPE-2. Parte del aparcamiento de Buferrera, recorre unos 6,24 kilómetros, salva aproximadamente 113 metros de desnivel acumulado y suele completarse en un máximo de 3 horas. Su dificultad es fácil, aunque la altitud, la humedad y el firme irregular pueden hacerla más exigente de lo que indican los números.
El recorrido circular más completo
Desde Buferrera se puede pasar por el Centro de Visitantes Pedro Pidal y acercarse al mirador del Príncipe de Asturias. Después el sendero conduce hacia las minas de Buferrera y el lago Ercina. En este tramo conviene desviarse al mirador de Entrelagos, desde donde se contemplan los dos lagos separados por una estrecha loma.
La senda continúa hacia El Bricial y el hayedo de Palomberu antes de llegar a la Vega de Enol. Allí aparecen la ermita del Buen Pastor y un refugio de montaña. El regreso bordea el lago Enol, cuya orilla ofrece algunas de las mejores perspectivas del conjunto, y termina de nuevo en Buferrera.
Una opción breve para familias
Si viajas con niños pequeños o dispones de poco tiempo, puedes concentrarte en los alrededores del lago Enol y acercarte después al Ercina por los caminos señalizados. No hace falta completar toda la circular para comprender el paisaje. En días de lluvia, esta versión corta suele ser más sensata que forzar el itinerario completo.
Lee también: Lagos de Covadonga con perro - guía para disfrutar sin sorpresas
Rutas para montañeros con experiencia
Desde el entorno del Ercina parten recorridos hacia Vega de Ario y otros sectores de los Picos de Europa. También existe la ruta al mirador de Ordiales, pero ya no hablamos de un paseo turístico sencillo. En estos itinerarios aumentan el desnivel, la duración y la exposición al mal tiempo, por lo que yo no los recomendaría sin mapa, previsión meteorológica y experiencia suficiente.
Qué paisaje vas a encontrar durante el paseo
El atractivo no está solo en llegar a una orilla y hacer una fotografía. En pocos kilómetros aparecen lagos glaciares, praderas de montaña, hayedos, restos mineros y majadas ganaderas. Esa variedad explica por qué la ruta resulta entretenida incluso cuando las nubes cubren parcialmente las cumbres.
El Enol suele ofrecer una imagen más abierta y reposada, con una lámina de agua amplia rodeada de pastos. El Ercina tiene un ambiente más recogido y rocoso. Si la primavera coincide con el deshielo, El Bricial añade un elemento temporal que no siempre estará presente en fotografías tomadas en verano o en otoño.
La niebla no tiene por qué arruinar la excursión, pero sí cambia las prioridades. Con visibilidad reducida, yo dejaría los miradores para otro momento y prestaría atención al sendero, las señalizaciones y el ganado. En la montaña asturiana, una mañana despejada puede transformarse en un día frío y húmedo en cuestión de minutos.
Errores frecuentes que conviene evitar
El primer error es tratar la visita como una parada urbana. A más de 1.000 metros de altitud, las temperaturas pueden ser bajas incluso en verano y el suelo puede estar resbaladizo. Unas botas o zapatillas con buena suela, una chaqueta impermeable, agua y algo de comida ocupan poco espacio y marcan una diferencia enorme.
El segundo consiste en confiar demasiado en el coche. Durante las restricciones, el vehículo particular no puede continuar desde Covadonga hasta los lagos, y los aparcamientos inferiores pueden llenarse. La decisión más cómoda suele ser llegar temprano, dejar el coche en un aparcamiento habilitado y utilizar el autobús reservado.
También conviene evitar estos comportamientos:
- No salgas del sendero para acercarte a zonas frágiles o embarradas.
- Lleva todos los residuos de vuelta, incluidos pañuelos y restos orgánicos.
- Mantén a los perros atados y consulta las condiciones del transporte si viajas con mascota.
- No te acerques al ganado ni a los mastines que lo protegen.
- No confundas la ruta circular de los lagos con una travesía de alta montaña.
Una visita que funciona mejor sin prisas
Yo reservaría al menos media jornada para los lagos y añadiría Covadonga en el mismo día si el horario de transporte lo permite. El paseo circular es asequible, pero detenerse en Entrelagos, observar las minas y caminar junto al Enol requiere más tiempo que una simple fotografía desde el aparcamiento.
La mejor época depende de lo que quieras ver. La primavera ofrece más posibilidades de encontrar agua en El Bricial, el verano facilita los caminos pero concentra más visitantes y el otoño aporta colores especialmente atractivos en el hayedo. En cualquier estación, consultar el acceso y la meteorología antes de salir es la decisión que más mejora la experiencia.
Este paisaje no necesita demasiados adornos para impresionar. Con una planificación sencilla, respeto por el entorno y expectativas realistas sobre el clima, la visita a los lagos se convierte en una de las excursiones naturales más completas de Asturias.