Una buena vista en Cangas de Onís no siempre exige una gran caminata. Hay balcones naturales junto a la carretera, panorámicas de 360 grados y rutas de montaña donde el paisaje aparece como recompensa. Aquí reúno los miradores más interesantes, su nivel de dificultad, las vistas que ofrece cada uno y las claves prácticas para organizar la visita sin llevarse sorpresas.
Las mejores vistas de Cangas de Onís se reparten entre el valle y los Picos de Europa
- Següencu ofrece una panorámica de 360 grados sobre los Picos, Covadonga, el valle y, con buena visibilidad, el Cantábrico.
- La Reina es la opción más cómoda para contemplar montañas, valles y costa desde la carretera de los Lagos.
- Entrelagos, a 1.134 metros, permite ver a la vez los lagos Enol y Ercina.
- Los miradores son gratuitos, aunque el acceso a los Lagos puede regularse en temporada alta.
- La mejor luz suele encontrarse a primera hora o al final de la tarde, especialmente para fotografía.
Qué miradores visitar cerca de Cangas de Onís
La zona combina dos tipos de miradores. Por un lado están los puntos accesibles en coche, perfectos para una parada breve. Por otro, hay atalayas vinculadas a senderos donde el esfuerzo forma parte de la experiencia. Yo elegiría según el tiempo disponible y el tipo de paisaje que se quiera contemplar, no solo según la fama del lugar.
| Mirador | Qué se ve | Acceso | Tiempo recomendado |
|---|---|---|---|
| Següencu | Picos de Europa, Covadonga, valle del Güeña, Sella y Cantábrico | Carretera local y paseo | 1-2 horas |
| Los Canónigos | El Santuario y el entorno boscoso de Covadonga | Junto a la carretera de los Lagos | 15-30 minutos |
| La Reina | Valles, sierras, pueblos y costa cantábrica | Carretera y aparcamiento | 20-40 minutos |
| Entrelagos | Lagos Enol y Ercina | Paseo señalizado en la zona de los Lagos | 1-2 horas |
| Ordiales | Valle de Angón y grandes cumbres calizas | Ruta de montaña | Jornada completa |
Para una primera visita, mi combinación preferida sería La Reina y Entrelagos. Permite entender la variedad del paisaje asturiano en poco tiempo: primero una vista abierta hacia los valles y el mar, después un escenario de alta montaña marcado por el relieve glaciar.
Següencu es la panorámica más completa del valle
El mirador de Següencu se encuentra en una zona elevada próxima a Cangas de Onís y destaca por su visión amplia. En días despejados se distinguen los Picos de Europa, Covadonga, el valle del Güeña, la cordillera Cantábrica y una franja del mar Cantábrico. La sensación es muy distinta a la de los miradores de los Lagos, porque aquí el paisaje se abre en todas las direcciones.
No lo trataría como una parada rápida entre dos visitas. El acceso discurre por carreteras locales y el entorno conserva un marcado carácter rural, con prados, ganado y pequeñas aldeas. Precisamente por eso resulta atractivo, aunque conviene conducir despacio y no confiar ciegamente en el navegador si propone atajos por caminos estrechos.
Cuándo merece más la pena
Següencu funciona especialmente bien al amanecer o antes de la puesta de sol, cuando las montañas ganan volumen y el valle queda cubierto por una luz más cálida. La niebla baja no siempre es un problema: puede ocultar parte de la panorámica, pero también crear una imagen muy característica de Asturias.
Si el cielo está completamente cubierto, la visita pierde parte de su atractivo. En ese caso yo priorizaría Covadonga o los Lagos, donde el paisaje mantiene más interés incluso con nubes y cambios rápidos de luz.
La carretera de los Lagos concentra varios balcones naturales
La subida hacia los Lagos de Covadonga reúne algunos de los puntos panorámicos más conocidos del concejo. La ruta empieza cerca del Santuario y asciende progresivamente hacia un paisaje de pastos, roca caliza y lagos de origen glaciar. No hace falta visitar todos los miradores para disfrutarla, pero sí conviene saber qué ofrece cada uno.
Mirador de los Canónigos
Está situado a unos dos kilómetros de la Santa Cueva, en la carretera que sube a los Lagos. Su vista se centra en el Real Sitio de Covadonga, rodeado de vegetación y montañas. Es una parada breve, muy adecuada para completar la visita al Santuario sin añadir una caminata exigente.
Mirador de la Reina
Se encuentra aproximadamente a ocho kilómetros de la Basílica y dispone de aparcamiento. Desde allí se contempla una panorámica extensa sobre los concejos de Onís, Cangas de Onís, Parres y Cabrales, además de las sierras que llegan hacia la costa cantábrica.
Es probablemente la mejor elección para quienes quieren una vista espectacular sin hacer senderismo. Aun así, el aparcamiento puede llenarse en los momentos de mayor afluencia, así que llegar temprano marca una diferencia real.
Mirador de Entrelagos
Situado a 1.134 metros de altitud, se encuentra entre los lagos Enol y Ercina. Su atractivo no depende de una panorámica lejana, sino de la composición inmediata del paisaje: dos masas de agua, praderas de montaña y paredes calizas.
El paseo por la zona de los Lagos es accesible para muchos visitantes, aunque el terreno puede estar húmedo, irregular o resbaladizo. Un calzado con suela firme resulta mucho más útil que unas zapatillas urbanas, sobre todo después de la lluvia.
Mirador del Rey y mirador de la Princesa
Estos puntos se integran en los recorridos del entorno de los Lagos y ofrecen perspectivas diferentes de los bosques, las vegas y las cumbres. El del Rey resulta interesante para observar el hayedo de Pome, mientras que la Princesa aporta otra lectura del paisaje de montaña.
Mi recomendación es no obsesionarse con fotografiar cada mirador. Una ruta pausada alrededor de Enol, Ercina y Buferrera suele proporcionar más variedad que una sucesión de paradas de cinco minutos.
Las opciones para senderistas exigen más planificación
Algunas de las mejores vistas no están junto a una carretera. El ejemplo más conocido es el mirador de Ordiales, situado al final de una ruta de montaña que parte del entorno de los Lagos. El recorrido requiere varias horas de marcha, desnivel y atención a la meteorología, por lo que no debe plantearse como una excursión improvisada después de visitar el Santuario.
La recompensa es una perspectiva elevada hacia el valle de Angón y el relieve de los Picos de Europa. En este tipo de ruta, la distancia importa menos que las condiciones del terreno. La niebla puede reducir la visibilidad, la lluvia vuelve resbaladizas las zonas de roca y la cobertura telefónica no debe darse por segura.
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La Cruz de Priena como alternativa cercana
La subida a la Cruz de Priena ofrece una de las vistas más completas de Covadonga, el valle y las montañas próximas, con posibilidad de divisar el Cantábrico. Es una opción más exigente que los miradores de carretera, pero muy interesante para quien quiera caminar sin dedicar una jornada entera a una ruta de alta montaña.
Yo reservaría estas ascensiones para un día estable, con agua, comida, calzado de montaña y una previsión meteorológica fiable. En Asturias el tiempo puede cambiar en poco tiempo, y una ruta sencilla sobre el papel puede sentirse muy distinta con viento, barro o niebla.
Cómo organizar la visita sin perder tiempo
Los miradores no tienen entrada, pero el acceso a los Lagos de Covadonga puede estar sujeto a regulación. En los periodos de máxima afluencia, el vehículo privado puede quedar restringido y es necesario utilizar los autobuses o taxis autorizados desde los puntos establecidos. En 2026 conviene revisar las condiciones vigentes antes de salir, porque las fechas y los horarios pueden variar.
El Santuario de Covadonga mantiene un acceso diferente al de los Lagos. Que se pueda llegar al Santuario no significa necesariamente que la carretera continúe abierta para coches particulares hasta Enol y Ercina. Esta confusión provoca bastantes problemas en temporada alta.
| Si dispones de... | Plan más razonable |
|---|---|
| 2-3 horas | Covadonga, Los Canónigos y Mirador de la Reina |
| Media jornada | Mirador de la Reina, Lagos y Entrelagos |
| Un día completo | Lagos, ruta por Buferrera o ascensión a Ordiales |
| Un día tranquilo y poco concurrido | Següencu y pueblos del entorno del valle |
Para las fotografías, la mañana suele ofrecer aire más limpio y menos tránsito. La tarde puede regalar una luz magnífica, pero en verano las sombras avanzan rápido en las zonas montañosas. Llevar una capa impermeable ligera también tiene sentido incluso cuando el pronóstico parece favorable.
Qué hacer para disfrutar del paisaje sin dañarlo
Los miradores forman parte de un entorno protegido y no son simples decorados para una fotografía. Hay que mantenerse en los senderos, evitar acercarse a los bordes inestables y no alimentar ni perseguir al ganado. Los perros deben ir controlados, especialmente en zonas con vacas y caballos.
El ruido también cambia la experiencia. Una parada de diez minutos sin música, con el viento y las campanas del ganado como único fondo, suele ofrecer una impresión más memorable que una visita apresurada. Yo llevaría una bolsa para guardar cualquier residuo y evitaría salir de los caminos para conseguir una imagen diferente.
Si se visita en fin de semana o durante un puente, salir temprano ayuda a reducir el tráfico y la presión sobre los aparcamientos. También permite contemplar La Reina y Entrelagos con más calma, algo que se nota mucho en los meses de mayor demanda turística.
La mejor panorámica depende del tipo de viaje
Para una primera toma de contacto, escogería La Reina por su accesibilidad y amplitud. Para sentir el paisaje de alta montaña, elegiría Entrelagos. Següencu me parece más apropiado para quien busca tranquilidad y una mirada completa sobre el territorio, mientras que Ordiales y Priena quedan reservados para quienes disfrutan de caminar.
Cangas de Onís no se resume en un único balcón. Su atractivo está en pasar del valle al bosque, del Santuario a los lagos y de una carretera cómoda a un sendero de montaña sin abandonar nunca el paisaje cantábrico. Con una planificación sencilla, es posible combinar varias perspectivas y entender por qué esta zona sigue siendo una de las grandes puertas naturales de Asturias.