Entre las calles de Cangas de Onís se conserva un conjunto poco común: una capilla cristiana levantada sobre un monumento funerario prehistórico. La visita permite entender cómo un mismo lugar pudo mantener su carácter sagrado durante miles de años, además de ofrecer datos prácticos sobre acceso, reservas y qué observar en el interior.
Una visita que reúne arqueología, historia y patrimonio asturiano
- Ubicación: el conjunto se encuentra en el barrio de Contraquil, en Cangas de Onís.
- Antigüedad: el dolmen se fecha entre el IV y el III milenio a. C.
- Capilla: Favila promovió el primer templo del lugar en el año 737.
- Elemento excepcional: la cámara conserva pinturas, grabados y piqueteados prehistóricos.
- Visita: abre durante todo el año, pero suele cerrar lunes y martes y las visitas guiadas tienen aforo limitado.

Un monumento único en el barrio de Contraquil
La capilla de Santa Cruz se encuentra en Cangas de Onís, junto a la confluencia de los ríos Güeña y Sella. Su particularidad no está solo en la arquitectura religiosa, sino en que el dolmen permanece bajo el edificio, integrado en una pequeña cripta visible desde el interior.
Un dolmen es una construcción funeraria megalítica formada por grandes piedras colocadas para crear una cámara sepulcral. En este caso, la estructura está compuesta por cinco grandes lajas y otras dos de menor tamaño, originalmente cubiertas por un túmulo artificial de tierra, cantos rodados y piedras.
Yo considero que esta combinación explica mejor el atractivo del lugar que cualquier etiqueta monumental. No se trata simplemente de visitar una ermita o de contemplar un yacimiento arqueológico, sino de observar cómo un espacio considerado sagrado fue reutilizado por culturas muy distintas.
De la tumba prehistórica al templo de Favila
La historia del conjunto tiene varias capas. El dolmen pertenece a la Prehistoria reciente y suele situarse entre el 4000 y el 3000 a. C., aunque la cronología divulgada puede variar según el criterio arqueológico utilizado. Su función estaba relacionada con los rituales funerarios de las comunidades neolíticas.
Siglos después, en el año 737, el rey Favila y su esposa Froiluba promovieron la construcción de una capilla sobre el túmulo. El templo debía albergar una cruz vinculada a Pelayo, que con el tiempo se relacionaría con la conocida Cruz de la Victoria. La elección del lugar difícilmente parece casual, porque los poderes medievales solían aprovechar enclaves que ya tenían prestigio simbólico.
| Momento histórico | Qué ocurrió |
|---|---|
| Entre 4000 y 3000 a. C. | Construcción y uso funerario del dolmen. |
| 737 | Favila funda una capilla cristiana sobre el antiguo túmulo. |
| 1632 | Reconstrucción del templo medieval. |
| 1931 | Declaración del conjunto como Monumento Nacional y Bien de Interés Cultural. |
| 1936 y posguerra | Destrucción durante la Guerra Civil y reconstrucción posterior dirigida por Luis Menéndez Pidal. |
Por eso conviene no confundir la antigüedad del dolmen con la de la capilla que vemos hoy. La cámara megalítica es prehistórica, pero el edificio actual es una reconstrucción de posguerra, realizada siguiendo modelos tradicionales de la arquitectura asturiana.
Qué observar dentro de la capilla
El espacio actual tiene planta rectangular, pórtico de entrada, espadaña, contrafuertes y una cubierta abovedada. Desde el centro de la capilla se puede contemplar el dolmen, que aparece protegido en la cripta. La solución es sencilla, pero consigue que el visitante entienda de inmediato la relación entre ambos monumentos.
La cámara funeraria conserva restos de pintura roja, líneas quebradas, motivos geométricos, grabados y marcas realizadas mediante percusión. Su estado de conservación es delicado, así que no conviene esperar colores intensos ni una decoración perfectamente legible. Precisamente esa fragilidad obliga a mirar con calma y a respetar las indicaciones del lugar.
También resulta interesante saber que la losa sepulcral visible actualmente es moderna. El ajuar original sufrió expolios, aunque una hacha pulimentada relacionada con el yacimiento se conserva en el Museo Arqueológico de Asturias. Para mí, este detalle ayuda a entender que la arqueología no consiste solo en admirar piezas intactas, sino también en reconstruir una historia marcada por pérdidas y transformaciones.
Cómo preparar la visita en 2026
La información arqueológica de Asturias indica que el dolmen está abierto al público durante todo el año, con cierre habitual los lunes y martes. En Semana Santa y durante el verano se organizan visitas guiadas con varios pases diarios, pero el número de asistentes es limitado.
| Aspecto | Información útil |
|---|---|
| Localización | Barrio de Contraquil, Cangas de Onís, Asturias. |
| Acceso | La cámara dolménica se encuentra en el interior de la capilla. |
| Apertura | Todo el año, salvo el cierre habitual de lunes y martes. |
| Visitas guiadas | Especialmente en Semana Santa y verano, con aforo limitado. |
| Reservas e información | Oficina de Turismo de Cangas de Onís, teléfono 985 848 005. |
Los horarios concretos y las tarifas pueden cambiar según la temporada. Yo llamaría antes de desplazarse, sobre todo en puentes, vacaciones escolares y fines de semana de verano. La oficina también facilita información a través del correo cangasdeonis@cangasdeonis.com.
La visita no suele requerir una excursión larga ni una preparación especial, pero el acceso a la cripta puede resultar menos cómodo para personas con movilidad reducida. Es preferible confirmarlo previamente, ya que la configuración interior y los turnos pueden condicionar el recorrido.
Cómo integrarlo en un paseo por Cangas de Onís
La capilla se disfruta mejor como parte de una ruta cultural por la localidad. Después de visitar el dolmen, merece la pena caminar por el centro de Cangas de Onís, acercarse al puente sobre el Sella y reservar tiempo para la arquitectura tradicional, las plazas y los establecimientos de productos asturianos.
También puede combinarse con una salida hacia Covadonga, aunque yo evitaría intentar verlo todo con prisa en una sola mañana. El dolmen exige una mirada más atenta que una visita rápida para hacer una fotografía, y su interés aumenta cuando se comprende la continuidad entre prehistoria, monarquía asturiana y memoria local.
Un error frecuente consiste en esperar un gran monumento visible desde el exterior. La capilla es de dimensiones modestas y el dolmen está protegido bajo ella, de modo que el valor principal se encuentra en la historia del conjunto y en los detalles de la cámara, no en una espectacularidad arquitectónica.
La mejor forma de leer este rincón de Asturias
El dolmen y la capilla de Santa Cruz resumen una idea poderosa: los lugares sagrados pueden cambiar de significado sin perder completamente su importancia. Aquí, una tumba megalítica, un templo del siglo VIII y una reconstrucción contemporánea forman un mismo paisaje histórico.
Mi recomendación es visitarlo con reserva confirmada, dedicar unos minutos a observar las decoraciones interiores y enlazarlo con un paseo tranquilo por Cangas de Onís. Así se entiende que no estamos ante una curiosidad aislada, sino ante uno de los ejemplos más singulares de continuidad patrimonial de Asturias.