Una visita a Asturias puede empezar con una fotografía famosa y terminar descubriendo una historia mucho más compleja. Cuando alguien habla del puente romano de Asturias, casi siempre se refiere al emblemático paso sobre el Sella en Cangas de Onís, aunque su estructura actual es medieval. Aquí separo tradición y datos, localizo otros puentes relacionados con las antiguas vías romanas y propongo formas prácticas de conocerlos junto a sus pueblos y barrios.
Las claves para entender los puentes históricos de Asturias
- Cangas de Onís conserva el puente más famoso, pero la obra visible se fecha habitualmente entre los siglos XIII y XIV.
- El origen romano puede estar en un paso anterior o en las calzadas que cruzaban la zona, no necesariamente en la fábrica actual.
- Colloto, Cayés y Navelgas amplían el recorrido por el centro y el occidente asturiano.
- La mejor visita combina puente, río, casco urbano, patrimonio religioso y antiguos caminos.
- Los horarios y accesos de museos y espacios cercanos conviene confirmarlos antes de salir, especialmente en temporada alta.

El puente de Cangas de Onís es el gran icono, pero no exactamente romano
El llamado Puentón, Puente Vieyu o Puente Romano cruza el río Sella en pleno entorno de Cangas de Onís. Su silueta, con un gran arco central apuntado y la réplica de la Cruz de la Victoria suspendida sobre el agua, se ha convertido en una de las imágenes más reconocibles del Principado.
La precisión histórica importa. La estructura que vemos hoy se suele situar entre finales del siglo XIII y los siglos XIV o XV, dentro de la arquitectura medieval. El propio Turismo Asturias lo describe como un puente de época medieval, aunque es posible que ocupe el lugar de un paso romano anterior.
Por qué se relaciona con Roma
La explicación está en la posición del puente. Cangas de Onís se encontraba en una zona de paso entre el interior de Asturias, los Picos de Europa y Cantabria. Varias rutas antiguas comunicaban este territorio con la Meseta y con el centro asturiano, por lo que resulta razonable pensar que el Sella ya se cruzaba aquí antes de la construcción medieval.
Eso no significa que cada piedra del puente sea romana. Mi forma de explicarlo es sencilla: la ubicación puede tener origen romano, mientras que la obra conservada es medieval. Esta diferencia evita convertir una hipótesis histórica en una certeza arqueológica.
Qué ver en los alrededores
El puente se encuentra junto al área urbana de Cangas de Onís, de modo que no hace falta organizar una excursión complicada para visitarlo. Desde sus inmediaciones se puede pasear por la ribera del Sella, acercarse a la oficina de turismo instalada en la Casa Riera y recorrer las calles del centro.
Para completar la visita, recomiendo enlazarlo con la ermita de Santa Cruz, levantada sobre un antiguo dolmen, y con el Aula del Reino de Asturias. Así se entiende mejor la relación entre el puente, la primera capital del reino asturiano y las rutas que atravesaban el territorio. En verano, la poza bajo el puente también atrae a bañistas, pero conviene extremar la prudencia porque el caudal y las rocas pueden resultar peligrosos.
No todos los puentes llamados romanos son de época romana
En Asturias abundan los nombres tradicionales que conservan la palabra “romano”. A veces aluden a una calzada antigua, otras a una reconstrucción medieval sobre un paso anterior y, en algunos casos, a una clasificación discutida por los especialistas.
La arquitectura ofrece algunas pistas. Los puentes romanos suelen asociarse a arcos de medio punto, grandes vanos y una construcción muy ligada a las calzadas imperiales. Los puentes medievales asturianos presentan con frecuencia arcos apuntados, perfiles alomados y reformas posteriores. Aun así, siglos de reparaciones hacen que la lectura no sea tan limpia como en una ruina aislada.
Por eso no descartaría un puente por no ser “romano puro”. Su interés puede estar precisamente en mostrar cómo una ruta antigua siguió utilizándose durante la Edad Media y la época moderna. El error sería presentarlo como una obra romana completamente conservada cuando la evidencia no lo confirma.
Otros ejemplos que amplían el mapa romano de Asturias
El puente de Colloto sobre el Nora
En Colloto o Cualloto, entre Oviedo y Siero, se encuentra un paso conocido tradicionalmente como Puente Romano de Colloto. Su posición es especialmente interesante porque marca un antiguo eje de comunicación y se sitúa cerca de los caminos que conectan el Camino de la Costa con el Camino Primitivo.
La cronología exacta sigue siendo delicada. La tradición lo vincula con una ruta romana, pero la estructura visible ha sufrido transformaciones y no debe confundirse automáticamente con una obra intacta de la Antigüedad. La visita gana mucho si se combina con un paseo junto al Nora y con alguna de las sidrerías y llagares del entorno.
El puente de Cayés en Llanera
El puente de Cayés resulta más útil para quien quiere observar la relación entre ingeniería, caminos y paisaje rural. Se encuentra en un territorio relacionado con Lucus Asturum, uno de los principales enclaves romanos del centro de Asturias, y forma parte de un conjunto patrimonial que también incluye un molino, una casa y una capilla.
Algunos estudios lo han considerado romano por su tipología y por el gran arco de medio punto, pero la documentación demuestra que fue reparado en numerosas ocasiones desde la Edad Media. Esa continuidad de uso es su mayor atractivo: no es solo un monumento aislado, sino una pieza de una red viaria que siguió funcionando durante siglos.
El puente de Navelgas y la huella del oro
Navelgas, en el concejo de Tineo, aparece en el Inventario del Patrimonio Cultural de Asturias con un Puente Romano de Navelgas. En este caso, el puente debe visitarse dentro de un contexto más amplio, relacionado con la explotación aurífera del occidente asturiano.
El pueblo conserva el Museo del Oro de Asturias y una ruta de aproximadamente 3 kilómetros que permite observar restos de antiguas explotaciones mineras. Aunque el puente por sí solo no ofrece la misma monumentalidad que el de Cangas de Onís, Navelgas explica muy bien por qué Roma se interesó por estas montañas y sus ríos.
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El puente de Villanueva en Santo Adriano
El puente de Villanueva, sobre el río Trubia, suele aparecer en rutas de puentes antiguos y en referencias a pasos de posible tradición romana. Sin embargo, su datación no está resuelta con la misma claridad, y la estructura conservada también puede relacionarse con caminos medievales y modernos.
Yo lo incluiría como una parada complementaria, no como una prueba definitiva de ingeniería romana. Su entorno rural, la iglesia de San Román y la antigua red viaria del concejo forman un conjunto más interesante que el puente contemplado de manera aislada.
Cómo organizar una ruta según el tiempo disponible
No intentaría visitar todos estos lugares en una sola jornada. Asturias tiene carreteras sinuosas y los puentes suelen encontrarse en espacios rurales donde el desplazamiento lleva más tiempo del que indica la distancia en el mapa.
| Tiempo disponible | Recorrido recomendado | Qué aporta |
|---|---|---|
| 2 o 3 horas | Cangas de Onís y ribera del Sella | El puente más icónico, el centro histórico y la relación con el Reino de Asturias. |
| Medio día | Colloto y Cayés | La conexión entre puentes, caminos antiguos, ríos y patrimonio rural del centro asturiano. |
| Un día completo | Navelgas y entorno de Tineo | El puente, el Museo del Oro y la huella visible de la minería romana. |
Para una primera visita, elegiría Cangas de Onís. Es el punto más sencillo, tiene más servicios y permite entender la simbología del puente sin necesidad de hacer muchos kilómetros. Si ya conoces el Puentón, el recorrido por Colloto y Cayés ofrece una lectura menos turística y más territorial.
Qué observar para leer un puente antiguo
La fotografía suele fijarse en el arco, pero yo prestaría atención a otros detalles. La forma de los tajamares, el tipo de piedra, la anchura del paso y la relación con el camino pueden revelar tanto como el puente en sí.
- El arco ayuda a distinguir, aunque no siempre de forma definitiva, entre soluciones romanas, medievales y modernas.
- Los tajamares, que protegen las pilas frente a la corriente, muestran cómo se resolvía el problema del agua.
- El camino de acceso puede conservar la dirección de una calzada antigua aunque el puente haya sido reconstruido.
- El entorno urbano o rural explica la función original del paso, ya fuera comercial, militar, ganadera o religiosa.
También conviene fijarse en los carteles y en la información municipal. Cuando una fuente habla de “posible origen romano”, esa palabra “posible” es importante. No resta valor al monumento, sino que nos recuerda que la historia del patrimonio se construye con evidencias, reformas y preguntas todavía abiertas.
La mejor forma de recordar los puentes romanos de Asturias
El puente de Cangas de Onís merece la fama por su paisaje, su vínculo con la historia asturiana y su presencia en la vida cotidiana del pueblo. Pero la imagen más famosa no cuenta toda la historia. Colloto, Cayés, Navelgas y Villanueva muestran que las antiguas rutas se entienden mejor como una red de pasos, ríos y barrios que como una colección de monumentos independientes.
Mi recomendación final es visitar primero el puente del Sella y después escoger una segunda parada según el interés personal: caminos históricos en el centro, patrimonio rural en Santo Adriano o minería romana en Navelgas. Así el viaje gana profundidad y Asturias deja de ser solo el escenario de una fotografía para convertirse en un territorio que todavía conserva las huellas de quienes lo atravesaron.