Las mejores opciones dependen más del desnivel y la distancia que del nombre de la ruta
- Más sencilla: la vuelta a los Lagos de Covadonga, con 3 o 5 kilómetros y apenas 50 metros de desnivel.
- Mejor para familias: el itinerario corto de Buferrera, siempre que los niños caminen con atención en las zonas de piedra.
- Más paisajística: la ruta de los Puertos de Áliva, descendiendo desde la estación superior del teleférico.
- Para descubrir un bosque y una cueva: la Vega de Orandi, aunque requiere organizar el regreso.
- Precaución esencial: una ruta señalizada como fácil puede ser larga, expuesta o complicada con lluvia, niebla o nieve.

Cómo reconocer una ruta fácil en los Picos de Europa
En la montaña, la palabra fácil no siempre significa cómoda para todo el mundo. Una ruta puede tener poco desnivel, pero caminar sobre roca irregular durante cuatro horas; también puede ser técnicamente sencilla y terminar con una bajada que castiga bastante las rodillas.
Yo valoro cuatro factores antes de recomendar un itinerario: kilómetros totales, desnivel, tipo de terreno y posibilidad de volver atrás. Para una primera salida, buscaría menos de 8 kilómetros, un desnivel inferior a 300 metros y un recorrido circular o con transporte de regreso bien organizado.
Los Picos son un macizo calizo. Esto explica la presencia de piedras sueltas, grietas, pasos estrechos y cambios rápidos en el estado del camino. Por eso, incluso en una ruta corta, llevaría calzado de montaña con buena suela y reservaría tiempo para detenerme si aparece niebla.
Rutas fáciles para disfrutar sin complicarse demasiado
Lagos de Covadonga
Es la opción más equilibrada para una primera visita. El recorrido circular tiene una versión corta de 3 kilómetros y otra larga de 5 kilómetros, con unos 50 metros de desnivel y una duración aproximada de 1 o 2,5 horas, respectivamente.
El camino pasa por el lago Enol, el lago de La Ercina, el mirador de Entrelagos y el mirador del Príncipe. La variante larga añade el hayedo de Palomberu y las praderías de la Vega de Enol, de modo que ofrece una experiencia más completa sin convertirse en una caminata exigente.
Es mi recomendación principal para familias, personas que empiezan a hacer senderismo o viajeros que quieren combinar la ruta con una visita a Covadonga. En temporada alta, eso sí, el problema no suele ser el sendero, sino la afluencia de visitantes y el acceso por carretera.
Vega de Orandi
Este itinerario une Moferos con Covadonga a través de la Vega de Orandi. Tiene aproximadamente 4,3 kilómetros, 140 metros de subida y 430 de bajada, y se completa en unas 2 horas y 35 minutos según el sentido recomendado.
Su atractivo está en el cambio de paisaje. El camino atraviesa majadas tradicionales, el bosque del monte Auseva y la cueva donde desaparece el río Orandi antes de reaparecer en el entorno de la Cueva de Covadonga.
No es circular. Lo más práctico es dejar el vehículo en Covadonga y utilizar un transporte hasta Moferos, aunque conviene confirmar previamente la disponibilidad. Con el suelo húmedo, la bajada puede resultar resbaladiza y más incómoda de lo esperado.
Puertos de Áliva desde Fuente Dé
Es una de las mejores formas de conocer la alta montaña sin afrontar una gran subida. Se utiliza el teleférico de Fuente Dé para llegar a El Cable y desde allí se desciende hacia Fuente Dé por los Puertos de Áliva.
El itinerario tiene 14,5 kilómetros, salva unos 974 metros de desnivel negativo y dura alrededor de 4 horas y 15 minutos. La clasificación oficial es baja porque el camino resulta claro y cómodo, pero la distancia y el descenso continuo hacen que no sea mi primera elección para alguien completamente sedentario.
El teleférico supone un coste adicional y suele requerir reservar una franja horaria, especialmente en verano. La ventaja es evidente: permite contemplar praderas, bosques y grandes paredes calizas con mucho menos esfuerzo que una ruta ascendente.
Vega de Llos desde Posada de Valdeón
Esta ruta circular recorre el valle de Valdeón y se acerca a la Vega de Llos, situada bajo las cumbres del Macizo Occidental. Son 13,5 kilómetros, unas 4 horas de marcha y un desnivel indicado de 511 metros de descenso.
El camino combina pueblos, pistas, hayedos y praderías. También ofrece buenas posibilidades de observar rebecos en las zonas abiertas, aunque nunca conviene acercarse ni abandonar el sendero para buscar fauna.
La considero una ruta fácil en el sentido técnico, pero de exigencia física moderada por su duración. Es adecuada para quien ya camina con cierta regularidad y quiere un recorrido menos concurrido que los Lagos de Covadonga.
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Un tramo de la Ruta del Cares
La Ruta del Cares aparece con frecuencia entre las propuestas sencillas, pero conviene explicarlo bien. El trazado no exige pasos de escalada y el camino está muy definido, aunque el recorrido completo entre Posada de Valdeón y Poncebos alcanza 21 kilómetros y tiene dificultad media por su longitud.
El tramo más conocido, entre Caín y Poncebos, discurre por la garganta tallada en la roca y junto a zonas sin protección lateral. Las vistas son espectaculares, pero no lo recomendaría para personas con vértigo intenso, niños pequeños que no caminen con autonomía o días de lluvia y viento.
Una buena estrategia consiste en hacer solo una parte, fijando de antemano el punto de regreso. No hay que confiarse por el perfil aparentemente cómodo: el terreno tiene piedras sueltas, no hay agua potable durante el recorrido y los cruces en los pasos estrechos exigen paciencia.
Qué ruta elegir según el tiempo y la condición física
La siguiente comparación ayuda a escoger con rapidez. Las cifras corresponden a los itinerarios señalizados y pueden variar ligeramente según las paradas, los desvíos y el punto exacto de inicio.
| Ruta | Distancia | Duración | Dificultad real | Ideal para |
|---|---|---|---|---|
| Lagos de Covadonga | 3 o 5 km | 1 o 2,5 h | Baja | Primera visita y familias |
| Vega de Orandi | 4,3 km | 2 h 35 min | Baja, con bajada húmeda | Bosque, cultura y paisaje |
| Puertos de Áliva | 14,5 km | 4 h 15 min | Baja técnica, media física | Grandes panorámicas sin subir a pie |
| Vega de Llos | 13,5 km | 4 h | Baja técnica, media física | Senderistas acostumbrados a caminar |
| Ruta del Cares completa | Hasta 21 km | 5 h 30 min o más | Media | Excursionistas con resistencia |
Cuándo ir y cómo organizar el acceso
Los meses más cómodos suelen ser finales de primavera, verano y principios de otoño, pero cada estación tiene sus matices. En verano hay más horas de luz y menos nieve en las cotas bajas, aunque también más visitantes y temperaturas elevadas en los tramos sin sombra.
En primavera y otoño, la lluvia puede convertir la piedra en una superficie muy resbaladiza. En invierno, algunas rutas aparentemente sencillas pasan a requerir material específico por hielo o nieve. Una previsión meteorológica favorable en el valle no garantiza buenas condiciones en altura.En 2026, el acceso a los Lagos de Covadonga está sujeto a regulación en distintos periodos desde el 28 de marzo hasta el puente de diciembre. Durante esas fechas pueden quedar excluidos los vehículos privados, por lo que hay que comprobar el transporte público y adquirir el billete con antelación.
Para Áliva hay que revisar los horarios y la disponibilidad del teleférico de Fuente Dé. En el Cares, si se hace un recorrido lineal, conviene contratar un taxi de montaña o coordinar dos vehículos. Ese detalle logístico puede marcar la diferencia entre una excursión agradable y una espera incómoda al final.
Equipo y precauciones que realmente marcan la diferencia
No hace falta cargar una mochila de expedición para estas rutas, pero sí llevar lo básico. Yo no saldría sin calzado con suela adherente, agua suficiente, impermeable ligero y algo de comida, aunque el pronóstico anuncie sol.
- Entre 1 y 1,5 litros de agua por persona para una ruta corta, y más para las largas o calurosas.
- Gorra, gafas de sol y protección solar, incluso con nubes.
- Bastones si hay molestias en las rodillas o poca seguridad en las bajadas.
- Mapa descargado o track de la ruta, porque la cobertura móvil puede ser irregular.
- Frontal y manta térmica si la excursión es larga o termina cerca del anochecer.
Las fuentes del parque no siempre ofrecen agua sanitariamente controlada, sobre todo en zonas bajas con presencia de ganado. Es más prudente llevar la provisión completa y no improvisar con arroyos o abrevaderos.
También conviene informar a alguien del itinerario, respetar las señales y no abandonar el camino para acercarse a precipicios, cuevas o animales. En el Cares, los desprendimientos pueden aumentar tras la lluvia o el viento, y los perros deben ir controlados y sujetos conforme a la normativa del parque.
La mejor primera experiencia según mi criterio
Para empezar, escogería los Lagos de Covadonga y haría primero la variante corta. Si el grupo responde bien, ampliaría el recorrido largo y terminaría la jornada en Covadonga, sin intentar enlazarlo con una ruta de alta montaña.
Quien ya camina con frecuencia puede dar el salto a Vega de Llos o a los Puertos de Áliva. La Ruta del Cares merece la pena, pero la presentaría con honestidad: es sencilla en algunos aspectos y exigente en otros. La montaña se disfruta mucho más cuando la dificultad elegida deja margen para mirar el paisaje, parar a comer y regresar con energía.