La clave para disfrutar de la montaña en los meses cálidos
- Mejor época: de junio a septiembre, aunque el tiempo puede cambiar en pocas horas.
- Ruta sencilla: el circuito de los Lagos de Covadonga ofrece unos 5 km y poco desnivel.
- Ruta emblemática: el Cares suma aproximadamente 11 km por sentido y requiere buena condición física.
- Acceso regulado: en 2026 los Lagos de Covadonga tienen restricciones para vehículos particulares durante gran parte del verano.
- Equipo imprescindible: agua, protección solar, chubasquero, calzado de montaña y batería suficiente en el teléfono.

Qué ofrece el parque durante el verano
La estación cálida es la más cómoda para recorrer las zonas altas del Parque Nacional de los Picos de Europa. Muchos caminos están libres de nieve y hay más horas de luz, pero eso no convierte el terreno en una excursión sencilla. La niebla, la lluvia y las tormentas aparecen con rapidez, sobre todo en las cotas elevadas.
El parque se extiende por Asturias, Cantabria y Castilla y León, así que la experiencia cambia bastante según la vertiente elegida. Covadonga ofrece lagos y hayedos; Cabrales concentra desfiladeros y pueblos ganaderos; Fuente Dé permite ganar altura rápidamente, mientras que Valdeón brinda paisajes más abiertos y tranquilos.
Yo recomiendo elegir una base y explorar sus alrededores en lugar de intentar cruzar las tres comunidades en un solo día. Las carreteras son lentas y sinuosas, y una distancia corta en el mapa puede convertirse fácilmente en más de una hora de conducción.
Rutas para distintos niveles de experiencia
No hace falta ser montañero para disfrutar de este destino, pero sí conviene distinguir entre un paseo panorámico y una ruta expuesta. La dificultad depende tanto del desnivel como de la longitud, el calor, el terreno irregular y la posibilidad de encontrar precipicios sin protección.
| Ruta o actividad | Duración y distancia | Para quién resulta adecuada |
|---|---|---|
| Circuito de los Lagos de Covadonga | Unos 5 km y alrededor de 2,5 horas | Familias activas y personas que buscan un recorrido sencillo |
| Ruta del Cares | 11 km por sentido, 22 km ida y vuelta | Senderistas acostumbrados a caminar varias horas |
| Mirador de Ordiales | Aproximadamente 10 km ida y vuelta | Personas con experiencia en montaña y buen fondo físico |
| Ascenso en Fuente Dé y paseo por Áliva | Variable según el itinerario elegido | Viajeros que quieren panorámicas de alta montaña sin afrontar todo el desnivel a pie |
Los Lagos de Covadonga
El circuito que une el lago Enol, el lago Ercina, el mirador de Entrelagos y la antigua mina de Buferrera es una de las mejores introducciones al paisaje del parque. Tiene poco desnivel y varios puntos de interés muy próximos, aunque el terreno puede estar embarrado después de la lluvia.
La visita gana mucho si se llega temprano. A media mañana aumenta el número de visitantes y resulta más difícil aparcar o fotografiar los lagos con calma. También conviene reservar tiempo para el Santuario de Covadonga, que se encuentra en la parte baja del acceso.
La Ruta del Cares
El camino entre Poncebos y Caín atraviesa el desfiladero excavado junto al río Cares. Sus paredes calizas, túneles y puentes explican por qué es uno de los senderos más conocidos de España, pero su popularidad puede llevar a subestimarlo.
Aunque el sendero no mantiene un desnivel constante, son más de cinco horas si se hace completo ida y vuelta. Hay tramos estrechos y expuestos, por lo que no es una buena elección para quien tenga vértigo, niños muy pequeños o poca experiencia en montaña. Según Turismo Asturias, en 2026 existen servicios especiales de transporte en determinados periodos para conectar Arenas, Poncebos y Caín, algo muy útil si se quiere realizar solo un sentido.
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Fuente Dé y los recorridos de altura
El teleférico de Fuente Dé salva en pocos minutos casi 1.000 metros de desnivel y deja al visitante en un entorno de alta montaña. Desde la estación superior se pueden hacer paseos cortos o continuar hacia zonas como Áliva, siempre comprobando antes la meteorología y el estado de los senderos.
Esta opción me parece especialmente interesante para quienes quieren contemplar el paisaje de los Picos sin dedicar toda la jornada a una subida exigente. El inconveniente es claro: las colas y la disponibilidad de billetes aumentan en julio y agosto, así que merece la pena reservar con antelación y tener un plan alternativo para un día de niebla.
Cómo organizar los accesos en temporada alta
El acceso a los Lagos de Covadonga se regula para reducir la saturación de la carretera. En 2026, las restricciones estivales están previstas del 1 de junio al 18 de octubre, con algunas excepciones concretas. Durante esos días, el vehículo privado no puede continuar desde Covadonga hasta los lagos y hay que utilizar el transporte habilitado.El billete de autobús a los Lagos cuesta 9 euros para adultos y 3,50 euros para niños de 4 a 12 años, según las tarifas publicadas para el servicio. Los menores de 3 años viajan gratis y el billete permite utilizar la lanzadera que conecta los aparcamientos y Covadonga. Yo compraría la plaza online, especialmente para fines de semana y agosto, porque la disponibilidad no está garantizada al llegar.
Para la Ruta del Cares y Bulnes, el punto de referencia es Poncebos. En los periodos de regulación existen autobuses desde Arenas de Cabrales, con un precio orientativo de 1,55 euros por trayecto hasta Poncebos. El transporte evita circular por carreteras estrechas y reduce el problema de encontrar aparcamiento cerca de los senderos.La vertiente cántabra se organiza de otra manera. Si el plan incluye Fuente Dé, conviene comprobar el horario del teleférico, reservar la subida y consultar posibles cierres por viento. El teleférico no sustituye a la planificación: arriba puede hacer frío aunque en Potes haya sol y temperaturas veraniegas.
Actividades para completar la escapada
El senderismo es el gran protagonista, pero no la única forma de acercarse a este paisaje. En los alrededores de Cabrales, Cangas de Onís, Potes y los valles leoneses se pueden combinar naturaleza, gastronomía y patrimonio sin llenar todos los días de grandes caminatas.
- Visitar Bulnes, al que se puede llegar caminando por la Canal del Texu o mediante el funicular desde Poncebos. El pueblo permite disfrutar de una visita breve y de unas vistas magníficas hacia el macizo central.
- Conocer la cultura quesera en Cabrales y probar quesos como Cabrales, Gamonéu o Picón-Bejes-Tresviso. La gastronomía local ayuda a entender cómo la ganadería sigue vinculada al paisaje.
- Practicar descenso en canoa, rafting o barranquismo en los ríos de la comarca, siempre con empresas autorizadas y guías que adapten la actividad al caudal y a la experiencia del grupo.
- Observar fauna en las primeras horas del día. Rebecos, buitres, corzos y numerosas aves tienen más actividad cuando hay menos calor y menos visitantes.
- Combinar montaña y costa en Asturias oriental. La cercanía entre los Picos y el litoral permite terminar la jornada en Llanes, Ribadesella o alguna playa cercana.
En mi opinión, la mejor escapada no consiste en acumular actividades, sino en alternar una jornada intensa con otra más reposada. Después de completar el Cares, por ejemplo, resulta más sensato dedicar el día siguiente a un pueblo, un museo del queso o un paseo corto junto al río.
Qué llevar y qué errores conviene evitar
La mochila debe adaptarse a la montaña, no a la temperatura del aparcamiento. Para una ruta de varias horas llevaría entre 1,5 y 2 litros de agua por persona, comida energética, gorra, crema solar, gafas de sol y una capa impermeable ligera.
El calzado deportivo con suela lisa puede quedarse corto en roca húmeda. Es preferible utilizar botas o zapatillas de trekking con buen agarre, además de calcetines de repuesto. Un mapa descargado o un dispositivo GPS también ayuda, porque la cobertura telefónica no es continua en todos los valles.
Los errores más habituales son salir demasiado tarde, confiar únicamente en la previsión del pueblo más cercano y calcular el tiempo sin contar las paradas. También se olvida que la distancia de regreso cuenta igual que la de ida. Si el cielo se cubre, aparece granizo o el grupo pierde energía, dar la vuelta a tiempo es una decisión responsable, no un fracaso.
El parque exige respeto por el ganado, la fauna y los demás visitantes. No hay que abandonar residuos, alimentar animales ni salirse de los senderos señalizados. En la Ruta del Cares, los perros deben ir controlados y no se permiten sueltos ni con correas extensibles. La montaña conserva su atractivo precisamente cuando no se trata como un parque temático.
Un verano de montaña que merece una buena medida
Los Picos de Europa en verano ofrecen una mezcla poco común de cumbres, bosques, lagos, pueblos y tradiciones ganaderas. Para disfrutarlos de verdad, yo organizaría cada jornada alrededor de una sola ruta principal, reservaría los accesos regulados y dejaría margen para que la meteorología cambie los planes.
La recompensa no siempre está en alcanzar el punto más alto. A veces consiste en caminar temprano junto al Enol, escuchar el agua del Cares, probar un queso local o contemplar el Picu Urriellu desde un mirador. Una visita bien preparada permite disfrutar más y presionar menos a un entorno que necesita tiempo, espacio y respeto.